21 dic2011

Finde en Lisboa, coisa boa (Día 2)

de lastminute

Núria nos sigue contando lo que hizo el segundo día del fin de semana en Lisboa que ganó con nuestro concurso Escápate del estrés.

Día 2: Ruta cultural, Playa de Caparica, bares y fiestas populares en Alfama

Con la moto ya teníamos más facilidad de movimiento y decidimos desayunar en el Mirador de Graça (al lado del Castelo) y des de allí planificar el día: visitamos la , la catedral románica del siglo XII edificada dónde antes hubo una mezquita, que se alza como una fortificación. La visita del claustro gótico es muy distinta de las convencionales visitas a claustros ya que actualmente están haciendo excavaciones arqueológicas y se pueden ver los distintos sustratos de la historia del edificio: restos romanos, islámicos y medievales.

Pero tampoco nos podemos perder el fantástico Mosterio dos Jerónimos, así que nos montamos en la moto y en un plis plas estamos allí. Este monasterio, Patrimonio de la Humanidad, construido en el siglo XVI en el más puro estilo manuelino, es un ostentoso ejemplo del esplendor económico que por aquél entonces atravesaba Portugal. Allí podemos encontrar las tumbas de Vasco de Gama y el insigne poeta portugués Luis de Camões (s. XVI). El Claustro tiene muchos detalles decorativos interesantes pero hay que saber que allí también está enterrado otro poeta y escritor portugués reconocido: Fernando Pessoa.

Después de una mañana cultural, quisimos ver el Océano Atlántico y con la moto cruzamos el famoso Puente 25 de Abril para dirigirnos a la Playa de Caparica y remojarnos los pies! Allí pudimos comer unas sardinitas asadas  al lado del mar… Nos quedamos con la imagen de las barcas y la gente paseando mientras el sol se pone en el mar

Allí pensamos que por la noche habría fiesta popular en los barrios cercanos a la Sé y decidimos antes ir a cenar en algún sitio del Barrio Alto, a modo de despedida, en la Rua Barroca está lleno de restaurantes de lo más diverso en cuanto a gastronomía y precios. Y además también hay multitud de bares dónde tomar una ginginha (licor de guindas) digestiva después de cenar. Nosotros escogimos el restaurante Cravo Canela (por las reminiscencias que nos trae de Jorge Amado) y por su atractiva carta… Después de cenar fuimos a tomar un café en la cafetería modernista A Brasileira, cerca de la praça Trinidade, para después ir a la fiesta popular en las calles de la Alfama: música en directo por gentileza de una “mujer-orquestra” y entre confeti, bebida, comida y muuuuuucha gente bailando, ¡pasa la noche!

¡Esta ciudad tan encantadora ofrece tanto al viajero! Y da para repetir de nuevo y ver las cosas que me olvidé en el tintero…. Realmente es una ciudad ideal para pasar un buen fin de semana: casi siempre tiene buen clima y sus gentes son, en general, muy agradables y acogedoras. Y sin olvidar su gastronomía, urbanismo y arquitectura llenas de historia. Así que siempre que puedo, ¡vuelvo! :-D

¡Espero que os animéis a ir!
¡¡¡Un saludo a todos!!!

Núria Catasús
Guia turística en portugués de Cataluña

20 dic2011

Finde en Lisboa, coisa boa (Día 1)

de lastminute

Núria Catasús, ganadora de nuestro concurso Escápate del estrés, nos cuenta cómo disfrutó del fin de semana en Lisboa que le regalamos.

Dia 1: Llegada, paseo por el centro, gastronomía local a buen precio y fados

Lisboa es una ciudad fantástica, con su luz especial, sus amables gentes y deliciosa gastronomía. Me encanta volver a Portugal porque realmente me siento como en casa. Así que disfruté mucho del fin de semana que me tocó para visitar la ciudad y aprovecharla al máximo.
Fuimos en junio, cuando son las fiestas de la ciudad: em junho, Lisboa está em festa! Se llena de música en vivo y espectáculos teatrales… pero lo más entrañable es pasear por las calles del barrio de la Alfama, alrededor de la Sé, dónde los vecinos montan sus paraditas, con mesas, sillas, comida, bebida, música y decoran las calles dando un tono festivo al ambiente. Por las noches de junio todas estas calles se llenan de gente que vive la fiesta mayor con mucha más alegría.

Así que sólo llegar al aeropuerto nos fuimos al hotel que nos regaló lastminute.com y con el día precioso que hacía decidimos andar por el centro. Con el metro se llega muy rápido a la praça do Rossío al lado del barrio de la Baixa. Es el centro de la ciudad, y desde allí se puede acceder con facilidad al Barrio Alto (ya sea por el Elevador de Santa Justa, como caminando cuesta arriba por Chiado…)
En la plaza que hay justo al lado de Rossio, ( Praça Figueira) hay una estátua ecuestre de algun rey portugués… y desde allí, unas preciosas vistas del castelo de São Jorge, que preside una de las colinas que tiene la ciudad. Después subimos para ver el Tajo des de arriba. Pero llegamos al centro con mucha hambre, y más después de pasear por el barrio de la Baixa y ver la gran oferta de dulces (pastéis de Belém, bolos, que se exponen en las pastelerías…Así que fuimos al restaurante Velho Macedo en la rua Madalena que tiene el Prato do Dia (algo así como el menú) y nos zampamos un bacalao à bras de campeonato (bacalao con patatas…) :-) un poquito de vino blanco joven y postres caseros deliciosos. ¡Todo por menos de 10 euros!

Después de cargar pilas, ya estábamos listos para peinar otra zona de la ciudad, así que para hacernos una idea general, subimos al Elevador de Santa Justa, un encantador  ascensor de hierro forjado diseñado por un discípulo de Eiffel en 1902. Des de allí podemos ver el Rossio, el barrio Alto, la Sé, el Castelo de Sao Jorge, el Tajo,… y todo el barrio de la Baixa…
Decidimos pasear por la Baixa, por la Plaza do Comêrcio y nos hacemos una idea del terremoto que asoló la zona en 1755. allí podemos coger el tranvía que nos lleve a alquilar una moto para poder ver la ciudad con mas celeridad y diversión. Así que alquilamos una moto en LX Rent a Scooter y nos dirigimos hacia la famosa Torre de Belém (a 6 Km. de Rossío), emblema de la ciudad y símbolo de la época de los conquistadores: des de aquí zarpó el explorador Vasco de Gama para descubrir la ruta marítima a India.

Al atardecer nos acercamos al barrio de la Alfama, en una plazuela, para tomar unos vinhos verdes y picar algo al ritmo de jazz y comprar entradas para escuchar un concierto de fados en el Castelo de Sao Jorge. El día redondo… y todavía nos queda un día entero más!

Núria Catasús

Pero el finde en Lisboa de Núria no acaba aquí… En el siguiente post, nos contará qué tal le fue su segundo día en la ciudad de los fados.